Estudiosos discuten la información de los medios
en los maltratos de pareja
Hombre malo, mujer buena. El esquema que nos presentan los medios de comunicación está siendo discutido por estudiosos de las relaciones de pareja de todo el mundo. El psicólogo Eloy Rodríguez, en declaraciones al diario canario El Día Digital, denunciaba recientemente que, en realidad, el maltrato entre hombre y mujer es mutuo. Según datos del Ministerio de Interior, el año pasado murieron 64 mujeres y 43 hombres en el ámbito familiar. 44 mujeres y 7 hombres fallecieron, presuntamente, a manos de su pareja. A falta de esclarecimiento, el resto fueron muertos por otros miembros de la familia.


Viernes, 15 junio 2001
RAFAEL PALACIOS, IBLNEWS.com

“Si salieran a la luz pública todos los casos de hombres maltratados en España”, afirma el psicólogo Eloy Rodríguez, “desde un punto de vista objetivo, prácticamente creo que igualaría al de mujeres agredidas. Se tiene que hablar de maltrato hacia las personas, independientemente del sexo, con eso se avanzaría muchísimo en la solución del problema. No hay que obviar que dentro del ámbito familiar, no sólo existe la mujer maltratada, sino los hombres maltratados, y que en Estados Unidos la cifra de muertes de hombres llega a ser mayor que el de las mujeres. También existe el problema de niños maltratados o recién nacidos asesinados, donde en el 95 por ciento de los casos la mujer es la autora, mientras que el hombre, cuando lo hace, es siempre en compañía de la compañera”.

Según la Federación de Padres Separados, el hombre no denuncia los casos de maltrato porque ello implicaría poner en cuestión su hombría, con la añadidura de que no existen lugares específicos que asesoren al hombre. Como se sabe, sólo existe el Instituto de la Mujer y no hay ninguna institución que defienda al Hombre. El propio Eloy Rodríguez aseguraba a El Día Digital que “nadie se atreve a tocar el problema porque está mal visto, es de machismo y se intenta aparentar que no existe. Se está desinformado realmente a la población, y, además, se está distorsionando la realidad del porcentaje de personas maltratadas. El número de hombres maltratados a lo largo de las dos últimas décadas se ha disparado vertiginosamente, al igual que la cifra de niños maltratados.

Tampoco se habla de los maltratos, palizas o lesiones dentro de ambientes homosexuales, como es el caso de las lesbianas, pero, claro, no interesa, porque es una mujer la que agrede a otra. Si sale a la luz que la mujer maltrata igual o más que el hombre, se empezaría a cuestionar la utilidad de los institutos de la mujer, el dinero que se mueve detrás de ellos y si realmente, son democráticos estos centros, que son racistas y violan muchos artículos de Constitución Española. A la mujer se la está utilizando como caldo político”. La portavoz de Prensa en el ministerio de Asuntos Sociales, Lola Carrascosa, confirmó a este cronista que “las estadísticas sólo recogen los malos tratos a la mujer porque tan sólo el Instituto de la Mujer estudia el tema”. El Instituto de la Mujer declinó, cortésmente, hacer declaraciones a Sonotone sobre el tema. Dado que ninguna institución estudia la familia o la pareja, se desconocemos los hipotéticos datos de maltrato a los hombres en España. El resto de estadísticas que se recogen son originados por las denuncias ante comisaría que, invariablemente, son presentadas por mujeres.

El fenómeno no es exclusivo de España y, según la Federación de Padres Separados, está muy relacionado con las leyes de divorcio del mundo occidental, que dejan al padre sin la custodia de los hijos en el 95 ciento de los casos. Según el psicólogo australiano, James Cook, “si el 95 por ciento de las mujeres se viera forzada a dejar los hijos, veríamos el mismo grado de violencia en el otro sexo”. Este psicólogo considera que la solución para la violencia doméstica es tratarla desde un punto de vista social, tratando a ambos géneros como iguales ciudadanos y que sea realizado por profesionales de forma objetiva y que no estén influenciados por subvenciones.

Un fenómeno de la aldea global

El fenómeno se repite en todos los países occidentales, lo que ha dado lugar a que la psicóloga norteamericana Judith Servin hable de una “conspiración del silencio” sobre el tema. Llegado el caso del divorcio, los padres compiten por la tutela de los hijos con sus respectivas armas, y éstas no siempre son éticas. Movidos por los intereses crematísticos de los abogados y el asesoramiento de asistentes sociales al servicio de los respectivos Institutos de la Mujer, se llegan a inventar casos de abusos sexuales y malos tratos con el fin de ganar los juicios. En España todavía no hay constancia de esta perversión, pero en Estados Unidos ha salido a la luz el caso de una niña que fue coaccionada por los servicios sociales para que afirmara haber sido objeto de malos tratos. Diez años después, la Corte Suprema de Winsconsin que instruye el caso ha considerado probado que la falsa psicóloga y los peritos psicosociales “la habían implantado falsos recuerdos de abusos físicos y sexuales”.

Según los psicólogos argentinos Eduardo José Cárdenas y Marta D. Albarracín, “se ha creado una irreal paranoia de abuso sexual, promovida con el fin de aislar al hijo del otro progenitor. El 70% de las denuncias de abusos resultan ser falsas”. Otros estudiosos confirman esta apreciación. En un reciente simposio en Las Vegas sobre el tema, se reflejó que el 77% de los casos de abuso sexual han resultado ser fraudulentos y ello tiene por fin separar al padre de sus hijos. Todo ello ha disparado la tasa de suicidios entre varones que habían sido separados de sus retoños. Estados Unidos, el lugar donde ha nacido el problema, es también el lugar donde algunos expertos, incluidas mujeres, están ya abogando por el reparto de culpas en los procesos de destrucción del vínculo familiar.

Amnistía Internacional y Estados Unidos

Según la psicóloga Judith Shervin el abuso entre los cónyuges es mutuo. “Hasta que las sociedades no acepten que la mujer es capaz de cometer violencia doméstica nunca se encontrará la solución. La violencia no tiene género, negarlo es irreal y de cortas miras”.

Mientras un informe de Amnistía Internacional denunciaba recientemente que el 20% de las mujeres sufre malos tratos, otras estadísticas completan la cuestión en términos de igualdad. En Estados Unidos, más de la mitad de los abusos los comete la mujer al hombre, en concreto si hay 1,8 millones de mujeres víctimas de estos abusos, hay 2,1 millones de hombres víctimas de la violencia doméstica. La diferencia está en la forma del maltrato. Las madres son las responsables del 93% de abandonos físicos de los niños, el 86% de los abandonos educativos, del 78% de los abandonos emocionales, el 60% de los abusos físicos y el 55% de los abusos emocionales. En el caso asesinatos de los hijos, según datos del Ministerio de Justicia americano, las mujeres son responsables del 55%, mientras que los hombres, del 45%.

Los estudios del profesor de psicología del estado de California, Dr Martín Fiebert, confirman que tanto los hombres como las mujeres abusan del otro cónyuge en la misma proporción, con la diferencia que las armas femeninas para abusar y denigrar al hombre son más psicológicas y verbales. Fiebert coincide con el psicólogo español en que los varones no denuncian estos hechos porque haría peligrar su hombría.

Según Eloy Rodríguez, las causas de la violencia doméstica pueden ser un deterioro de la relación de la pareja, incompatibilidad de caracteres, que primero empiezan a chocar y después llegan a los malos tratos. Asimismo, destaca el aumento de la agresividad de las personas debido a la influencia que tiene la publicidad y manifiesta que las pocas asociaciones que existen de hombres maltratados o divorciados no reciben ninguna subvención o son escasas, ni tampoco existe organismos que ayuden al hombre maltratado.

texto original en la revista electrónica IBLNEWS.com

 

 

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