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LA
BALA DE PLATA
"Como es sabido, la manera más expeditiva de entablar el
divorcio es, para una mujer, declarar que su marido es violento, y
si ese subterfugio no basta, las mujeres pueden recurrir a lo que se
denomina "la bala de plata", es decir, acusar a su pareja
de abusar sexualmente de los niños.
En ese caso, el hombre es inmediatamente apartado de su casa
y de su familia.[...] Para que se
lleven detenido al hombre no se necesitan pruebas: basta con que la
mujer descuelgue el teléfono." (Erin
Pizzey, en su artículo
De lo personal a lo
político)
Según parece, la
expresión "bala de plata", muy utilizada en los países anglosajones
para referirse a las falsas denuncias formuladas contra el padre en
contextos de separación o divorcio, tiene su origen en la jerga
interna de los albergues estadounidenses para mujeres maltratadas.
Muchas mujeres sin escrúpulos han aprendido muy pronto que, disparando
esa bala, nunca fallarán y convertirán al padre en un cadáver judicial
que será inmediatamente alejado de sus hijos. A veces, para siempre.
Sin embargo, las
conclusiones de los numerosos estudios
realizados sobre la falsedad de las denuncias realizadas en contextos
de divorcio son abrumadoras. En general, se puede afirmar que entre el
85% y el 90% de esas denuncias carecen de fundamento, aunque no parece
que ninguna institución de nuestro país tenga intención de facilitar
datos al respecto. Así que, en su defecto, nos basaremos en algunas
cifras de otros países:
-
Los Servicios
Sociales de Alberta (Canadá) admitieron, en sendos artículos
publicados en el "Alberta Report" (Hazelwood, 1992) y en el "Western
Report" (Owen, 1993) que el 50% de las acusaciones de abusos
sexuales en niños eran falsas.
-
Esa
cifra aumenta espectacularmente en contextos de divorcio: el Director
Ejecutivo de los Servicios de la Infancia y la Familia de Winnipeg
(Canadá), Keith Cooper, señaló en 1996 que "sólo del 10% al 15%
de las acusaciones relacionadas con procesos de divorcio resultan
fundadas" (Johnson, 1996, p.2).
-
Judy Sheindlin, una de las más destacadas juristas
estadounidenses, ex juez de familia en Manhatann con 25 años de
experiencia profesional y actualmente popular en todo el país por
sus intervenciones televisivas, afirma que "menos del 10% de las
demandas [interpuestas en su tribunal durante esos años]
tenían alguna validez, porque lo más frecuente era que las
madres las utilizasen para castigar a los hombres".
-
Linda Fairstein, Jefa de la Unidad de Delitos Sexuales en
la Oficina del Fiscal del Distrito de Nueva York durante 20 años y,
a partir de 1996,
novelista
de éxito, ha afirmado que las acusaciones de abusos sexuales de niños realizadas
contra hombres son falsas en el 60% de los casos, afirmación
que cobra especial relieve en labios de la persona que ejercía la
acusación pública contra los inculpados. (Linda Fairstein ha afirmado
también que el
50% de todas las denuncias de violación son falsas).
-
Cerca de 30 estudios recopilados en este sitio web, tanto sobre denuncias de
abusos en niños
como sobre
violaciones, coinciden
con esas apreciaciones respecto de los porcentajes de falsas denuncias.
-
En 1963 se denunciaron
en los Estados Unidos 160.000 casos de abusos sexuales a niños. Esta
cifra aumentó hasta 1,7 millones de casos en 1985. La cifra
siguió aumentando hasta llegar a 3 millones de denuncias en 1995, de
las que 2 millones se consideraron infundadas o falsas (National
Center on Child Abuse and Neglect (NCCAN): Child Maltreatment
1995: Reports From the States to the National Child Abuse and
Neglect Data System).
-
Según el FBI,
en el 25 por ciento de los casos de agresión sexual investigados
desde 1989 y en los que se ha practicado la prueba del ADN, el
resultado ha sido negativo, es decir, el acusado ha sido excluido
como posible perpetrador. La cifra es muy similar a la obtenida por
el estadounidense National Institute of Justice en un
estudio basado en laboratorios privados (26 por ciento de
exclusiones). Evidentemente, estos porcentajes de denuncias falsas
resultan incompletos, ya que son muchos los casos en que no es
posible practicar la prueba del ADN. (Cifras
tomadas del estudio
Convicted by Juries, Exonerated by Science,
U.S. Department of Justice Office of Justice Programs, junio de
1996)
-
Sobre la base de esos
datos, la senadora canadiense
Anne
Cools, feminista de los primeros tiempos y fundadora de
Women in Transition (1974), uno de los primeros centros de
acogida para mujeres maltratadas del Canadá, ha denunciado
reiteradamente la utilización de las falsas denuncias como
estrategia para obtener la custodia e imponer el alejamiento del
padre, ("un terrible y pernicioso corazón de la oscuridad que ha
cobrado cuerpo en nuestro sistema judicial", según sus propias
palabras) y ha insistido en la necesidad de reformar las leyes para
castigar a los abogados y particulares que recurran a esa práctica.
Ante esa avalancha de
datos, son inevitables algunas preguntas a nuestras autoridades:
-
¿Es razonable la
permanente campaña emprendida por diversas instituciones para
incitar a las mujeres a denunciar los "abusos" de sus parejas o ex
parejas?
-
¿Está justificada la
satisfacción con que se anuncia cada año el aumento del número de
denuncias resultante de esa campaña?
-
¿Debemos incitar
constantemente a las mujeres a usar la "bala de plata" y
regocijarnos después por los estragos causados?
******
Enlaces de
referencia:
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LAS
TABLAS DE PENSIONES O DE LA BIEN "PAGÁ" Hace tiempo, aparecieron en la prensa (EL
PAIS, 30 de abril de 2000, página 30) unas tablas
orientativas, elaboradas por un juzgado de Málaga para
determinar las pensiones alimenticias aplicables en los casos
de separación y divorcio. Son tablas progresivas, y la cuantía
de las pensiones de manutención de los hijos se calcula en
función de los ingresos de los cónyuges que se divorcian. Es
lógico suponer que los demás tribunales se guíen por pautas
similares. He aquí un extracto de dichas tablas,
correspondiente al supuesto en que únicamente trabaje uno de
los ex cónyuges y sólo tengan un hijo: |
| Ingresos
del pagador |
Pensión (1 hijo) |
| 120.000 |
27.798 |
| 200.000 |
46.358 |
| 300.000 |
69.558 |
| 400.000 |
92.758 |
| 500.000 |
115.958 |
| 600.000 |
139.158 |
| 700.000 |
162.358 |
| 900.000 |
208.758 |
| 1.000.000 |
231.958 |
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Efectivamente, la madre que perciba 27.798
pts. al mes no tendrá mayores quebraderos de cabeza para
gastarlas. Pero, seguramente, la que cobre 231.958
ptas (¡menuda canonjía...con el suma y sigue de la
compensatoria y la casa gratis!) se pasará las noches sin
pegar ojo, obsesionada por este grave dilema de conciencia:
"o doy a mi hijo todos los caprichos imaginables y
probablemente perniciosos para su educación o me sobrará la
mayor parte de ese dinero y estaré enriqueciéndome a costa
suya". Normal: un problema de esa envergadura quita el
sueño a cualquiera. O le compra al niño una moto todos los
meses, o será el niño quien esté manteniendo a su madre. ¡Rehén
de oro!
¿No sería más razonable y ético
establecer las pensiones alimenticias en función de los
gastos y necesidades reales del menor? |
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| LA
PARENTIZACIÓN
¡Oh, poder de las
grandes palabras! No hay mejor pase de manos que un vocablo raro
para hipnotizar al personal. Así lo han entendido algunos psicólogos,
"expertos en almas", como su nombre indica, que han
inventado la "parentización", el último grito en
soluciones polivalentes contra las relaciones paternofiliales.
Ya se sabe que, en esto del divorcio, lo que funciona es el esquema
clásico: tras la ruptura, la familia se convierte en un extraño
ente "monoparental" cuya jerarquía de prioridades empieza
por la madre, sigue con la casa, los enseres y los animales domésticos,
y termina en el niño. En cuanto al padre ya no cuenta,
porque ha pasado a ser una especie de tío lejano, una figura borrosa con
discretas "visitas" quincenales y pagos regulares a
principios de mes. El engranaje "monoparental" echa
otra vez a andar y a triturar sentimientos y derechos.
Es normal que el
padre se rebele a veces contra su nueva condición de progenitor de
2ª clase, pero se han previsto de antemano eficaces medidas
correctivas que, enérgicamente aplicadas, devuelven pronto las aguas a su cauce. La única piedra que
a veces entorpece el funcionamiento de tan perfecta maquinaria es la
rebeldía del niño, que puede ser suficientemente desconsiderado
como para mostrar preferencia por su padre y hacerlo constar así en
el tribunal. ¡Vamos, que sale aguafiestas el niño! Pero ahí es
donde la alquimia de nuestros "expertos" han dado con otra
piedra filosofal: la parentización, nuevo callejón sin salida para
el padre separado, que podría definirse así:
"Parentización:
situación en la que el adulto reclama del hijo que sea éste
quien le proteja ante las dificultades externas, con roles que no
le son propios".
¡Lo que nos
faltaba! ¡El padre con mandil preescolar y el niño con bigote
pintado!
En conclusión, que
si el niño se quiere ir con su madre, nada hay más natural. Pero
si se quiere ir con su padre, es parentización y signo inequívoco
de que el progenitor masculino ha desviado indebidamente la natural
preferencia del menor por la madre y lo ha trasmutado con malas
artes en un padrecito en miniatura. No hay escapatoria.
Al parecer,
siempre han de quedar expertos con un tecnicismo recién sacado del
horno para los casos en que el sentido común resulte incómodo. Y
niños que tendrán que purgar durante largos años un pecado ajeno:
los prejuicios del mundo adulto.
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