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EVITEMOS
QUE MATEN LA ILUSIÓN DE LOS NIÑOS
Yo no voy a escribir bonito, porque no sé hacerlo, yo no voy a dar
clases de derecho porque no conozco el tema. Lo que quiero es clamar por
todos los niños del mundo. No es posible que las leyes contribuyan a que
se cometa uno de los crímenes más atroces que se puede cometer MATAR LA
ILUSION DE UNA NIÑA DE TAN SOLO 4 AÑOS DE EDAD. Bastó con que su madre
quisiera vengarse del padre apartándolo de ella, inventando una mentira
espuria respaldada por otras mentes perversas para matar su máxima
ilusión de niña. De lo que se trata es que la fiscalía, los tribunales
de menores y las instituciones de protección del niño y del adolescente,
contribuyeron de manera pasiva y también activa a la perpetración de
este crimen.
Para mi hija, lo más grande que tenía en la vida era estar con su
papá, y no porque yo fuese ninguna maravilla, sino simplemente porque yo
era su papá. Sus ojos brillaban y corría desesperada para brincar en mis
brazos, me besaba, me despeinaba, me mordía, jugaba con mi barba, se
montaba de caballito, reía y carcajeaba y cuando me ponía serio me decía
"ríete papá". Ver sus videos infantiles de Dumbo, Barney,102 Dalmatas,
La Cenicienta acostada en la cama abrazada conmigo era el deleite de su
corta vida. Para ella era un placer tan grande llegar a mi casa,
quitarse los zapatos y las medias, brincar a mi cama y decir "ponme tal
o cual video", "tráeme un tetero", "arrópame papá". Y pasar 2, 3, 4, 5
horas viendo el mismo video una y otra vez. Bailar en la cama siguiendo
todas y cada una de las coreografías de Barney. Llegar a un McDonalds en
mis brazos a comprar una cajita feliz y un helado de chocolate y sin
comerse nada ir al laberinto de diversiones. "Hija come primero y
después juegas". No papá. "Hija juega primero y después compramos".No
papá. El helado se derretía. Así era como ella quería que fuesen las
cosas. Su único momento de tristeza era cuando le decía "Hija es tarde
tenemos que irnos". "No papá, ponme La Cenicienta II". "Hija es tarde
tenemos que irnos". "Papá tengo hambre, prepárame papitas". "Hazme
cotufas"."Báñame papá". Cualquier cosa pero menos irnos. Sus momentos
con papá eran escasos pero grandemente disfrutados.
Pero cuando solicité ante los tribunales más tiempo para dedicar a
mi hija, su madre, con el único propósito de evitarlo, inventó, ayudada
por otras mentes perversas, que yo abusaba sexualmente de mi hija. Ya
va más de un año, y quien sabe cuanto más tiempo pasará, que a mi hija
le fue arrancada la más grande ilusión de su vida: estar con su papá. Y
es más, está siendo preparada para odiar a su padre. Los tribunales,
la fiscalía y el órgano de protección del niño y del adolescente han
visto pasivamente la perpetración de este horrendo crimen. Las
experticias psiquiátricas independientes del Estado revelan claramente
la mentira montada. Pero todas las instituciones necesitan más tiempo
para proceder. Mientras tanto la ilusión de mi hija va quedando
destruida. Y ya no se recuperará jamás! Sus cuatro añitos ya
quedaron atrás y sus cinco añitos hace ya tiempo que comenzaron.
Las leyes no pueden estar hechas para proteger a las madres! Tampoco a
los padres, pero si a los NIÑOS! Hay que extremar las medidas para
evitar la padrectomía de los niños. La paternidad irresponsable es un
ominoso mal de nuestra sociedad moderna. Pero igualmente lo es la
orfandad artificial. Y con este último crimen la sociedad tiene mucho
más responsabilidad y posibilidad de evitar. En vano fueron mis intentos
de evitar que le cercenaran el padre a mi hija. "Si Uds. temen porque
pueda abusar de mi hija, asignen una trabajadora social para que
custodie mis encuentros con mi hija, el Estado no tiene que pagar sus
honorarios, yo los cancelo". No se puede ¿?. "Déjenme verla en el
Tribunal". La respuesta es no, finalmente me lo concedieron. Pero el
adoctrinamiento de su madre y ocho meses sin verla rindieron sus frutos,
mi hija ya no tiene la misma ilusión cuando está con su padre! Le
reclama las cosas que su madre le ha enseñado que debe reprocharle. Sabe
que le traerá problemas con su madre, quien ahora es su único soporte,
cualquier manifestación hacia su padre. QUE DOLOR! Han destruido la más
grande ilusión de su vida.
¿Cómo se recuperará mi hija de esta cuchillada? ¿Podrán psiquiatras
y psicólogos ayudar a mi hija en el futuro a recuperar su ilusión por la
vida? ¿Dejará su madre y las instituciones del Estado que esto pueda
suceder? De una sola cosa puedo estar seguro, mientras me quede un
hálito de vida, seguiré luchando para evitar que mi hija siga siendo
violentada. ¡Esta violencia psicológica que han perpetrado con mi
hija es uno de los mas crueles maltratos a que pueda ser sometido un
niño! Y ha sido perpetrado con mi hija y FRENTE A MIS OJOS! Y no he
podido hacer NADA para evitarlo. Me resulta extremadamente difícil
aceptar esto. Muchas veces me siento culpable: ¿Cómo es posible que haya
permitido que en mis narices hayan abusado de la inocencia de mi hija?
¿Me puede decir alguien que debí hacer para evitarlo? ¿Sería que debía
continuar con la madre de mi hija para evitar que me la maltrataran?
¿Alguien tiene algo que decirme? Por ahora lo único que siento que puedo
hacer es seguir luchando por mi hija y tratar de hacer algo para evitar
que otros niños sigan padeciendo lo que mi hija ha padecido. Sino
hubiese sido porque lo he vivido en carne propia, posiblemente no me
habría dado cuenta de que cosas así pueden suceder.
Pero ahora estoy vacunado y pienso luchar por mi hija y por otros
niños. NO ADIOS A PAPA, ésa será mi consigna de ahora en adelante.
(O.J., 11-06-2003)
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