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¡AYÚDANOS,
PAPÁ!
"Un saludo para todos es lo único que puedo
daros porque estoy viendo que mi vida se esta acabando con el
problema que se me presenta. Esto es sólo el principio ...o el
final."
Estas son las palabras de presentación con que el protagonista de
esta experiencia nos ha remitido su estremecedor relato.
HACE CUATRO AÑOS
Mi relación matrimonial se empezó a romper después de 20 años por
causa de una operación de espalda en la que me hicieron una fijación
vertebral durante el tiempo que duró mi recuperación, debido a la
cual tuve que estar inmovilizado boca arriba en cama durante
meses. Mi esposa empezó a salir los fines de semana por las noches
con sus amigas separadas , porque las que estaban casadas solo
salían una o dos veces con ella y siempre terminaban peleándose.
Mientras ella se divertía bailando, yo me encontraba acostado en la
cama sin posibilidad de moverme, en la parte inferior de la casa,
mientras las dos niñas pequeñas dormían en la parte superior de la
casa, volviendo ella sobre las 3 o las 4 de la madrugada.
Esto fue el principio de los problemas. Sus salidas nocturnas
siguieron sucediéndose a lo largo del tiempo, hasta que una noche me
llamó por teléfono y me dijo que estaba metida en un parking y no
podía salir. A todo esto eran las seis de la mañana. La última fue
estas navidades, que me dijo que iba a saludar a su mejor amiga , la
cual es separada, a las 10 de la noche. Cuando era la 1 de la
madrugada llamé a su amiga y me dijo que había salido hacia dos
horas de su casa. Llegó a casa a las 7 de la mañana. Le pregunté
dónde había estado y me dijo que viendo a otra amiga separada.
DIA 15 DE FEBRERO DE 2003
Le dije que eligiera si sus amigas o yo, lo cual nos llevo a una
discusión a raíz de la cual terminamos durmiendo separados
DÍA 19 DE FEBRERO DE 2003
Me presenta una carta de una abogada que dice que mi mujer quería la
separación DE
MUTUO ACUERDO y
si no me ponía en contacto con ella los tramites se harían por lo
judicial. Yo contesté que, si era eso lo que ella quería, que de
acuerdo. Pero que no estábamos en situación de tener muchos gastos y
las separaciones son caras si no se llegan a acuerdos de reparto de
bienes. Ella respondió que
qué bienes si la casa era suya y el coche sus pies.
Yo le recordé que la casa la habíamos pagado los dos con mi trabajo
y la ayuda de mis padres, que pagaron alguna letra que otra. Le
dije que me dejara ducharme para poder ir a buscar un abogado porque
ella ya tenia el suyo. Terminé de ducharme y le pregunto a las niñas
que donde estaba su madre y me dicen que no saben donde está.
Llaman a la puerta, y cuál no sería mi sorpresa al ver a una pareja
de la guardia civil y mi mujer detrás de ellos. Me dicen que si
pueden pasar y les digo que si y que qué quieren. Responden que mi
mujer me ha denunciado por
malos tratos psicológicos.
"¿Qué está pasando?", le pregunté a ella. Y no despegó la boca. Tuve
que acompañar a la pareja de policía a hacer la declaración y decir
lo que NO había pasado (ni sé cuándo y cómo).
DÍA 21 DE FEBRERO DE 2003
Le dije a mi mujer que necesitaba el coche para ir al abogado sobre
las seis de la tarde y me dijo que si lo tendría para esa hora.
Todavía los estoy esperando, al coche del cual soy titular en la
documentación y a ella.
DIA 22 DE FEBRERO
Presento denuncia por abandono de hogar, y por no dejarme el coche
para poder ir al trabajo, que se encuentra a 8 Km. de mi domicilio y
no tengo otro medio de transporte, sólo se puede ir en taxi.
DIA 13 DE MARZO
Mi hija de 16 años me dice que su madre la esta esperando en la
calle y que se iba con ella, saliendo por la puerta de casa sin
darme tiempo a saber lo que pasaba. Salgo corriendo y no veo a
nadie, ni dispongo de ningún número de teléfono móvil para localizar
a mi hija, nada de nada.
DIA 14 DE MARZO
Viendo
que mi hija de 12 años tarddaba demasiado en venir del colegio, me
presento allí y, cuál es mi sorpresa que veo a una amiga de la niña
que viene corriendo y me dice que mi hija ha salido corriendo y está
en el cuarto de aseo del colegio escondida porque su madre ha venido
por ella. Veo a la directora del colegio y me dice que ellos no
pueden hacer nada porque no tienen orden judicial, con lo que me
encuentro en la situación de tener que denunciar de nuevo a mi mujer
por haberse llevado a mi hija de esa manera. Los teléfonos de
mis dos hijas no funcionan y no sé dónde pueden estar ni como
estarán.
DIA 15 DE MARZO
Recibo una llamada de mis hijas a las seis de la tarde,
diciéndome que vienen para casa porque
donde está mamá no se encuentran bien, y las tienen retenidas sin
poder salir ni a la calle. Cuando llegan a las 9 de la noche a casa,
les pregunto dónde han estado y me dicen
llorando las dos que en un centro
en el cual no las dejaban salir a la calle y que les habían estado
comiendo el coco las cinco psicólogas en dos habitaciones
separadas y que querían convencerlas de que se quedaran con su madre
porque con su padre no estaban bien.
DIA 19 DE MARZO
Llaman a la puerta. Es mi mujer, acompañada por la policía.
Pregunto qué quieren y me dicen que vienen a recoger la ropa de la
señora. No hay problemas en que lo haga, pero le pregunto qué
ha hecho con el coche, ya que no tengo ninguna de las tres llaves, y
le pido que me deje el coche, porque no tengo ningún medio de
transporte para ir al trabajo.
"Si quieres el coche, tienes que irte de la casa" es
su contestación a mi pregunta.
Me desplazo al cuartel de la guardia civil y encuentro el coche
aparcado delante. Me dirijo al guardia de puerta y me identifico con
el D.N.I, y les digo que miren quien es el propietario del coche
porque me lo llevo con una grua (ya que no dispongo de llaves para
poder entrar en él), y no quiero romper el cristal para acceder a el
y sacar la documentación y demostrarles que soy el propietario del
mismo. Contestación del sargento de policía:
"Si toca su coche le
encierro en un calabozo detenido". No me muevo
del sitio, y el sargento del cuartel me pone un policía a la derecha
y otro a la izquierda. Les digo que averiguen de la manera que
sea quién es el propietario del coche: tienen mi D.N.I. y la
matricula. Dos horas después se presenta mi mujer y se pone
delante de mi, y el sargento me dice que me puedo llevar el coche si
quiero.
Si toco el coche me encierra. Si rompo la ventanilla por no tener
llaves, ¿qué me habría pasado?
DIA 31 DE MARZO
Recibo
citación del jugado para juicio de malos tratos psicológicos para el
día 10 de abril.
DIA 4 DE ABRIL
Una
llamada de teléfono. Se pone mi hija menor y me dice que es su
madre, que quiere estar con ellas y pasar unos días juntas. Le
contesto que no tengo problemas en ello y que venga a recogerlas
cuando quiera. Llaman a la puerta y me encuentro una persona
que viene del juzgado y me dice que tiene una citación del jugado y
que me la tiene que entregar.
Se me cita como imputado en juicio de abuso sexual contra mi
mujer para el día 15 de abril.
DESPUÉS DE LEER TODO ESTO LES DIGO QUE A MI MUJER NO LA VEO DESDE EL
DIA QUE VINO A RECOGER SU ROPA QUE NO QUIERE HABLAR CONMIGO NI POR
TELÉFONO NI EN PERSONA, QUE MI HIJA DE 16 AÑOS NO QUIERE VER A SU
MADRE Y LA DE 12 AÑOS DICE QUE SI NOS SEPARAMOS ELLA SE VA A VIVIR
CON SU PADRE DONDE SEA.
Espero
que no siga la SEPARACIÓN AMISTOSA de esta
manera, porque entonces me temo que:
-
me quedaré sin casa
-
me quedaré sin coche
-
me quedaré sin sueldo
-
me quedaré sin hijas
-
me quedaré sin vida.
(A.
P .G., 5 de abril de 2003)
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Comunicación del 1 de mayo de 2003.
Adjunto copia de la denuncia en que mi ex mujer me acusa de malos
tratos psicológicos y físicos y de abusos sexuales supuestamente
cometidos de forma habitual durante 17 años (es decir, toda la
relación matrimonial). Por supuesto, mi ex mujer nunca ha presentado
ningún informe médico ni documento similar. Si nos atenemos a esa
denuncia, incluso nuestras hijas (la mayor tiene 16 años) son fruto
de un abuso sexual.
Esta denuncia
la puso mi mujer durante los días que estuvo en una casa de acogida,
tras haber intentado llevarse a mis hijas, que volvieron ambas
conmigo porque no querían estar con ella.
Comunicación del 16 de junio de 2003.
Las noticias
que tengo son buenas del todo: en el pasado juicio de faltas que
tuve el día 26 de mayo de 2003, en que comparecí como imputado por
la denuncia que me puso mi mujer los días anteriores a su marcha de
casa (denuncia de amenazas y coacción) que ella relató en el
tribunal con un ataque de nervios en que no se entendía lo que
decía, y yo lo contradije todo diciendo lo que en verdad había
pasado, la fiscal y mi abogada pidieron la absolución, y la parte
contraria una multa de 20 días a 6 euros el dia. En el día de hoy
recibo carta certificada del juzgado en la que se me absuelve de
todos los cargos y las costas de oficio, DÁNDOSE LA RAZÓN A QUIEN
SIEMPRE LA TUVO Y NINCA LA PERDIÓ. Adjunto copia de la sentencia.
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Documentación adjunta:
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