UN CANTO DE ESPERANZA 

La modélica experiencia de dos padres que antepusieron el interés de los hijos al suyo propio y adoptaron un régimen de custodia compartida (alternancia a mitad de semana) con resultados plenamente satisfactorios para todos.

Después de "bucear" por vuestra página, me he sentido en la obligación de compartir mi experiencia con vosotros ya que soy uno de los excasos privilegiados que puedo disfrutar de las innumerables ventajas de una custodia compartida. Os voy a contar mi caso que espero reviva la esperanza de aquellos que sufrís alguna de las tiránicas sentencias que FALLAN (en el mas amplio sentido de la palabra) la mayoría de los jueces. 

En mi opinión, una separación es un proceso de negociación como cualquier otro que se produce en los demás ámbitos de la vida, con dos salvedades importantes. La primera es que la "moneda de cambio" suelen ser uno hijos indefensos, y la segunda es que la (mal denominada en estos casos) JUSTICIA nos deja a los padres en clara inferioridad de condiciones. 

En mi caso, empecé a salir hace 6 años con una chica que estaba divorciada y tenía un niño de dos años fruto de su matrimonio. A mi me encantan los niños por lo que no me costó aceptar a ese niño al que su padre casi no atendía como hijo propio. Un año más tarde tuvimos la bendición de una hija. Yo tenía una vivienda de mi propiedad  y nos fuimos allí a vivir. La relación de pareja cambió de la noche al día en cuanto tuvimos la niña, y de pronto parecía que la mujer dulce y comprensiva que yo conocía se convirtió en otra cosa que no viene al caso describir aquí. La cuestión es que a los dos años decidí dejar la relación. 

Al principio ella tuvo la tentación de intentar buscar a través de los juzgados un acuerdo "típico" en el que ella obtuviera la custodia de los niños, una pensión y el derecho a vivir en mi casa durante muchos años, pero había algo que jugaba en mi favor y que era que yo estaba dispuesto a estar, tanto con mi hija natural como con el niño que no lo era, más tiempo del que los jueces suelen otorgar a los padres, y eso a ella le interesaba por lo que tuvo que ceder a intentar llegar a un acuerdo privado que satisfaciera a los cuatro afectados. 

Yo me puse a redactar un convenio regulador intentando contemplar todos los aspectos importantes (reparto de la custodia, manutención, gastos, educación, vivienda...) y tras contrastarlo con ella y revisarlo, discutirlo, reformarlo... obtuvimos un acuerdo que firmamos ambos y que en líneas generales consistía en que yo me encargaría de ambos niños la mitad de cada semana y ella se encargaría la otra mitad (el padre del niño lo recogía un fin de semana cada 15 días). Por parte de ninguno de los dos existía el pago de ninguna pensión ya que el tiempo que los niños están con cada uno de nosotros, nos encargamos de sus gastos, y los gastos de colegio, actividades... los pagamos a medias. Por entender que la situación de estabilidad laboral, ingresos... era mas precaria para ella, le cedí mi piso para que viviera ella con los niños como máximo hasta la mayoría de edad de la niña siempre y cuando no se diera ninguna de una serie de situaciones:

  • Que ella se comprara otra vivienda
  • Que no mantuviera adecuadamente la mia
  • Que no viviera habitualmente en ella
  • Que conviviera con su pareja ....

De manera muy resumida, esta es la organización que actualmente llevamos (salvo que el niño me transmitió su deseo de estar con su padre todos los fines de semana en vez de uno alterno y tras hablar con su padre y su madre lo aceptaron).

Os puedo asegurar que he vivido muchas separaciones en mi entorno cercano, y cada día me ratifico mas en que esta fórmula es la ideal. Aunque yo me siento perjudicado por el hecho de tener que vivir en un local habilitado como vivienda a consecuencia de que la madre de los niños vive en mi piso y no me puedo permitir pagar otra vivienda, en lo que se refiere a los niños, me siento muy orgulloso de poder decir que la separación ha sido para ellos un trauma bastante leve (el niño aun sigue sufriendo por la separación de su madre con el que es su padre que se ha tenido que regir por un convenio regulador "estandar" marcado por un juez).

Estas son las principales ventajas que observo con la fórmula que hemos elegido:

  • Los niños no han notado apenas mi falta ya que me ven habitualmente.
  • No hay casi pérdida de momentos importantes ni por parte de su madre ni por mi parte ya que al estar los días tan repartidos hay mucho contacto entre la madre y yo y nos enteramos y participamos de las visitas al médico, las actividades extraescolares, sus preocupaciones...
  • La línea educativa no hay mas remedio que unificarla entre su madre y yo ya que al hacer los deberes del colegio con los dos, el deporte..., tenemos que unificar criterios.
  • No surge esa necesidad de algunos padres de llenar de regalos a los niños para ganarse su cariño ya que los niños nunca se desvinculan de ninguno de los dos progenitores.

Aunque todo parece marchar sobre ruedas, no os voy a negar que he pasado muy malos momentos hasta que he conseguido encajar todas las piezas del puzle y me ha costado muchas noches de insomnio devanándome los sesos para conseguir que lo mejor para los niños tambien fuera lo mejor para su madre y además lo mejor para mi.

A una situación ya de por si complicada, se da el hecho de que el niño tiene otro padre y también he tenido que negociar con él muchas cosas por el bien del niño, y a eso hay que añadir que yo tras la separación de mi novia, rehice mi vida y en septiembre del año pasado me casé con la mujer mas maravillosa del mundo, y aunque actualmente estoy muy feliz, este complejo engranaje de ex-novia madre de los dos niños, padre del niño, esposa no madre de ninguno de los niños, niño no hijo natural mio, niña hija mia, muchas veces chirría y me da la sensación de que el único que se preocupa de echarle aceite soy yo con la ayuda de mi mujer. Pero os puedo asegurar que vale la pena el resultado cuando la máquina comienza a funcionar correctamente y a pleno rendimiento y ves la cara de unos niños que a pesar de la difícil vida que les ha tocado vivir, en lo mas profundo de su mirada puedo contemplar con orgullo que son felices y que una parte no pequeña del mérito lo tengo yo.

Si tuviera que recomendar algo a aquellos que os podáis encontrar en los trámites de una separación, estos podrían ser mis consejos fundamentales: 

  • Nunca utilices a los niños como pantalla entre tú y tu ex.
  • Nunca hables mal de su madre a los niños.
  • Prepárate bien las respuestas a las preguntas que te harán los niños (¿por qué dejaste a mamá? ¿por que no volvéis mamá y tú?...).
  • Nunca quieras pagar con algo material el cariño de tus hijos.
  • No hay nada mas importante que tus hijos.
  • Esfuérzate por conseguir un buen acuerdo con tu ex y acepta que tendrás que hacer concesiones pero busca el acuerdo inteligentemente. Se consciente de tus posiciones de fuerza y de sus debilidades, pero no para hacerle daño sino para llegar a un buen acuerdo. Pon al frente de tu acuerdo el bien de los niños.
  • Aunque odies a tu ex, llévate bien con ella... por los niños.
  • Si rehaces tu vida con otra mujer relaciónala con los niños poco a poco y nunca le exijas nada con tus hijos. Piensa que ella está en la peor posición.
  • No pretendas manipular a los niños para que quieran a tu nueva mujer y dejen de querer a su madre por que eso nunca ocurrirá de la misma manera que no ocurrirá si tu ex lo pretende contigo.
  • Habla muuuuuucho con tu nueva mujer y demuéstrale tu cariño aunque estén los niños delante.

Bueno, amigos, si a alguien le sirve una sola palabra de lo que he escrito, daré por bueno el tiempo dedicado a escribirlo. Y que sepáis que dejo tendida mi mano para todos aquellos que queráis contactar conmigo para lo que sea. Estoy a vuestra disposición.

Un abrazo muy muy fuerte para todos, y toda mi energía para que todo os salga lo mejor posible.

L.E. (21-02-2003)

P.D.: Muchas veces suelo pensar que herencia deseo transmitir mis hijos para cuando sean mayores y ya no dependan de mi, y siempre llego a la misma conclusión. Deseo dos cosas para ellos, la primera que sepan apreciar la cosas verdaderamente importantes de la vida por que eso les proporcionará la felicidad a ellos y la segunda que algún domingo de vez en cuando, deseen venir a visitarme y cuando lo hagan, deseen darme un beso y charlar conmigo por que eso me proporcionará la felicidad a mi.