BERLIN: HUELGA DE HAMBRE PARA PEDIR JUSTICIA

Relato de la huelga protagonizada durante 37 días del verano de 2001 por un grupo de padres para protestar por el amparo jurídico que brindan las autoridades alemanas al progenitor secuestrador de sus hijos.

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Un grupo de padres franceses y americanos que, durante años, no han podido ver a sus hijos mantiene, desde el 11 de julio de 2001, una huelga de hambre en Berlín. Estas son sus principales reivindicaciones:

 

EL PODER QUE SE HAN ARROGADO LOS JUECES DE FAMILIA ALEMANES

Todos nosotros somos víctimas del sistema judicial alemán y de la colaboración cómplice de las oficinas dependientes de él (Oficina para el Bienestar del Niño, Servicios Sociales).

El sistema judicial alemán protege a los progenitores que secuestran a nuestros hijos y los retienen cautivos en Alemania. Para mayor vergüenza, y con la ayuda de los organismos encargados de velar por el cumplimiento de las leyes (oficinas estatales para el bienestar de la infancia y gobiernos subfederales), utiliza nuestro dinero para financiar esos secuestros.

La Constitución alemana (en el párrafo 4 de su artículo 6) establece que la madre gozará de la protección especial de la sociedad alemana. ¿Por qué no los hijos y el padre? 

¿Podemos esperar los padres, especialmente si somos ciudadanos extranjeros, que una nación cuya Constitución es innegablemente sexista nos dispense un trato justo en el proceso de divorcio?

¿Podemos quedarnos cruzados de brazos cuando existen en Alemania dos millones de niños, incluidos nuestros propios hijos, que nunca llegarán a conocer a su padre?

Los alemanes comprenden perfectamente nuestras exigencias a favor del bienestar del niño.  En cambio, los políticos alemanes justifican esas mezquinas e inhumanas rupturas de las familias sobre la base de la separación de los poderes legislativo y judicial. 

Entendemos -como padres europeos- que el bienestar del niño conlleva el derecho de los hijos a la residencia alterna con ambos padres y la supresión del derecho al secuestro de los niños, en lugar de los gestos para la galería de nuestros hombres y mujeres togados.

El 21 de mayo de 2001 llevamos a cabo una manifestación ante el Ministerio de Justicia de París (Francia) para defender el derecho de visita de nuestros hijos, retenidos con firmeza en Alemania. Siguiendo órdenes de burócratas irresponsables, la policía nos rodeó durante horas (http://www.isonet.fr/vendome). Simplemente, no podemos aceptarlo.

Un sistema (jueces, abogados, burócratas de las oficinas para el bienestar de la infancia, de las oficinas de servicios sociales y de otras oficinas estatales) que produce cada año miles de semihuérfanos y trata de darnos gato por liebre con la excusa del "bienestar de los niños" es un sistema demente que causa estragos y pone en peligro nuestra sociedad futura.

El poder sobre nuestras familias que los jueces alemanes se han atribuido a sí mismos debe cesar.

Iniciaremos una huelga de hambre de duración indeterminada.

Estamos dispuestos a morir.

Acudid a Berlín el 10 de julio. O en los días siguientes. O en las semanas siguientes.

[http://www.fathersforlife.org/feminism/hfj/Berlin20010701.htm#English]  (Traducción: JA)

 

 

 

 

 

COMUNICADO DE PRENSA

¿Quiénes somos?
Somos un grupo de padres franceses y americanos que no ha podido ver a sus hijos desde hace años. La justicia alemana nos ha retirado todos nuestros derechos como padres, sin habernos consultado y a veces en secreto. Dos padres alemanes se han unido ya a nuestro movimiento. Un padre vendrá de Sudáfrica; en este momento trata de obtener el apoyo del señor Nelson Mandela.

¿Por qué hacemos huelga?
La huelga de hambre es para nosotros el último recurso para dar a nuestros hijos la simple posibilidad de encontrar a su segundo progenitor en Francia, en los Estados Unidos o incluso en Alemania.
- Nos ponemos en huelga porque los jueces alemanes han incorporado a nuestros hijos a la lista de 2 millones de huérfanos del divorcio que viven en la República Federal de Alemania.
- Nos ponemos en huelga porque los Jugendämter (servicios de la infancia) nos reclaman, sin el menor escrúpulo, nuestro dinero para financiar esos secuestros ordenados por las autoridades.
- Nos ponemos en huelga porque las decisiones de los tribunales de familia alemanes, que se adoptan siempre con gran hipocresía en interés de los niños, apartan a uno de los dos progenitores, generalmente al padre, de la vida de los hijos.
Sabemos que muchos miles de padres resultan afectados por esta hipocresía de la justicia alemana. Nosotros también. 

¿Cuál es nuestro objetivo?
Nuestro objetivo es que el interés del niño se respete también en Alemania como "el derecho natural de todo niño a compartir las relaciones afectivas en periodos iguales de convivencia con sus dos padres?; que ese derecho se reconozca en la ley; y que nunca más se permita que uno de los dos padres niegue ese derecho al niño. 

¿Porque vamos a Berlín?
Nos ponemos en huelga de hambre en Berlín porque actualmente no son ya los políticos, sino los jueces, quienes formulan la política de familia alemana. Vamos a Berlín para gritar: "Wir sind das Volk, und wir sind Eltern" (nosotros somos el pueblo, y somos padres).

Una parte de la nación alemana gritó hace diez años: "Wir sind das Volk, wir sind das Volk" (nosotros somos el pueblo, nosotros somos el pueblo),y fue escuchada. Nosotros queremos también ser escuchados. 

¿Cuándo tendrá lugar la huelga de hambre?
La huelga de hambre comienza el 11 de julio en Berlín. La manifestación de apoyo tendrá lugar el 14 de julio. Numerosas organizaciones se unirán a nuestro movimiento a partir del 14 de julio en Berlín Mitte para reivindicar derechos idénticos para los padres alemanes. El lugar exacto de la reunión se indicará en el último momento, por simple medida de seguridad. 

¿Quién puede participar en el movimiento y como?
Todo padre que considere que se ha visto privado de su derecho como padre por la justicia alemana puede unirse a nosotros y mantener la huelga de hambre durante un día. En una mano sostendremos una foto de nuestros hijos, y en la otra, escritos en una hoja de papel, el número de días durante los cuales no hemos visto a nuestros hijos desde la separación y, debajo, el número de días transcurridos desde esa separación. 

¿Cuáles son nuestras reivindicaciones?
Pedimos un espacio único de derecho de familia en Europa. Abandonaremos nuestra huelga de hambre cuando el Presidente del Bundestag o el Gobierno de Alemania nos hayan asegurado por escrito que el Gobierno alemán presentará al Parlamento Europeo de Estrasburgo, antes del final del presente año, un proyecto de ley de derecho de familia unificado en que se reconozca de manera explícita el interés del niño.
El Gobierno alemán deberá explicarnos por qué su justicia no está en conformidad con los tratados y convenios internacionales que ha ratificado, como por ejemplo el Convenio de La Haya sobre Protección de la Infancia y Cooperación en materia de Adopción Internacional o la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas.

[http://www.isonet.fr/press/who_fr.htm]    [http://www.isonet.fr/press/who_engl.htm]    (Traducción: JA)

"Por favor, tomad nota de esta fecha: París, Place Vendôme, 15 de septiembre de 2001. Llamamiento a una manifestación mundial contra la destrucción planificada de la familia a manos de los poderes establecidos."

 


Información sobre la huelga y apoyo a los huelguistas en los siguientes enlaces:

  http://www.fathersforlife.org/feminism/hfj/elfeke.htm

 http://www.fathersforlife.org/feminism/hfj/Berlin20010701.htm

 http://www.isonet.fr/berlin/

 http://www.isonet.fr/support/

 http://www.isonet.fr/vendome/

 http://www.pappa.com/hunger/

 http://www.isonet.fr/maurice/

 http://www.fathersforlife.org/kj/wash/teil1.htm

 

Ecos en la prensa mundial: http://www.isonet.fr/press/

 

 

Maurice Elfeke, ciudadano franco-estadounidense residente en Francia, Presidente de SOS Enlèvement d'enfants, es padre de Christopher (8 años) y Alexander (4 años), retenidos en Alemania desde 1998. Maurice fue detenido en Hannover el 26 de junio de 2001. Ese día debía comparecer ante un tribunal de Neustadt, cerca de Hannover, donde trataría de oponerse al cambio de apellido de sus dos hijos que la madre estaba tramitando.

Maurice iba acompañado de un periodista de TV, provisto de una cámara, y de un miembro de SOS Enlèvement d'enfants. Nada más aparcar, una docena de policías de paisano se llevaron a Maurice y apartaron a empujones a los presentes.

Tras la audiencia, los policías detuvieron a Maurice.

En 1998, la mujer de Maurice había sustraido a los niños y huído con ellos de Francia a Alemania, donde un juez dictó sentencia a favor de la madre. Un vez más, un juez alemán protegió al progenitor secuestrador. La familia siempre había tenido su residencia habitual en Francia. Maurice y su esposa aún no están divorciados. 

Maurice vio por última vez a sus hijos en 1998, debido a que el Ministerio de Justicia alemán y el Jugendamt [Oficina para el Bienestar de la Infancia] apoyan la acción de la madre.  

Maurice está oficialmente detenido por desacato al tribunal, ya que no compareció en una vista para la que estaba convocado en Alemania el 30 de octubre de 2000, para responder de una serie de acusaciones insignificantes. Con humor, Maurice indica que la justicia alemana lo ha enviado a la cárcel "por haber causado daños por valor de 45.000 marcos al orinar en el jardín de su suegra". 

Desde el 26 de junio, Maurice mantiene una huelga de hambre en la cárcel.

[http://www.isonet.fr/maurice/]    [http://www.inf.ethz.ch/%7Egut/soscag/010711_lefigaro.txt]

[Maurice fue puesto en libertad el 20 de julio de 2001, y sigue luchando.]

 

 

Recorte de prensa:

Divorcios binacionales:  varios padres comienzan huelga de hambre en Berlin.
BERLIN, 11 Julio 2001 (Agencia France Press (AFP).

Tres padres y una abuela comienzan una huelga de hambre este miércoles en Berlín, al considerarse víctimas de la legislación alemana sobre divorcio, (que a veces se produce en parejas cuyos miembros son de distinta nacionalidad), según reporta un periodista de la AFP.

Sentados en los peldaños de la Catedral (Deutscher Dom), en el corazón de Berlín, los cuatro huelguistas sostienen en sus manos fotos de sus hijos, a los que dicen no haber visto durante meses, incluso años.

Cuentan con que se incorporen a su reivindicación en unos días otras diez personas, provinientes de Francia, Suecia y Suráfrica en su mayoría.

Para este sábado hay prevista una manifestación que agrupará a un centenar de personas, según uno de los padres huelguistas, el francés Olivier Karrer, quien afirma que ha visto a su hijo Julian, de seis años, tan sólo una vez en 783 días.  El niño vive en Alemania, con su madre
alemana.

"Cesaremos la huelga cuando el gobierno alemán decida presentar en el Parlamento Europeo un proyecto de ley sin precedentes en Europa, que evite que los padres binacionales se vean penalizados", declaró el Sr. Karrer.

Preguntado sobre esta huelga de hambre, el parlamentario alemán Rolf Stoecker, miembro de la comisión mediadora franco-alemana, que se creó en 1999 para intervenir en los conflictos entre las parejas de divorciados Franco-alemanas, consideró que "existen ciertamente
problemas y razones suficientes para protestar, pero esta acción no se ha dirigido contra las personas adecuadas". "El sistema legal alemán es independiente, no nacionalista", añadió.

El sistema legal alemán ha resultado frecuentemente cuestionado por su propia y peculiar interpretación de la Convención de La Haya de 1985. La convención estipula que cuando los niños son abducidos, deben ser retornados tan pronto como sea posible al país en el que estaban viviendo en el momento en que fueron abducidos.

Los jueces alemanes evidencian una marcada tendencia a ampararse en una cláusula de exlusión que hay en la convención, y que  antepone el "mejor interés del menor", permitiendo con ello que el niño pueda permanecer en el nuevo lugar de residencia si sus "intereses" así lo aconsejan, según explica Pervenches Benes, parlamentario del Parlamento Europeo y miembro
de la comisión parlamentaria Franco-alemana de mediación.

Según Mr. Benes, no existen casos de auténtica abducción infantil entre Francia y Alemania.  Lo que existe es más bien una cuestión de divorcios clásicos en los que se ha asignado la custodia.

La comisión, compuesta por tres parlamentarios alemanes y tres franceses, fue ocupada por unos treinta padres, en su mayoría franceses.  Único en su género, este es un proyecto piloto en el ámbito europeo.

El último caso de divorcio Franco-Alemán que ha llegado a los titulares de la prensa sucedió en 1999.  La ruptura de la pareja Lancelin / Tiemann acabó convirtiéndose en una lucha judicial entre los juzgados de Francia y Alemania, tras haber luchado la francesa Cosette Lancelin y el
alemán Armin Tiemann durante meses en sus respectivos juzgados nacionales para obtener la custodia de sus hijos.   Cosette Lancelin se llevó a sus hijos a Francia contra la voluntad de su padre, que se los volvió a llevar en tanto el caso estaba aún pendiente de decisión judicial.

(Traducción JF/RM)  [texto original]


 


 COMUNICADO DE PRENSA FINAL
(difundido el 7 de agosto de 2001)

"La huelga de hambre que algunos padres mantuvieron durante 37 días, finalizó el 2 de agosto de 2001, tras una entrevista con altos funcionarios del Ministerio de Justicia y con un miembro del Bundestag. 

En su condición de padres responsables, amantes de sus hijos y preocupados por su bienestar, los huelguistas se sintieron desilusionados por la tibia respuesta dada a sus reivindicaciones: una respuesta carente de voluntad política, de valor, de sensibilidad, de humanidad, de visión a largo plazo y de verdadera preocupación por el mejor interés del niño.

Aunque los funcionarios admitieron la existencia de errores jurídicos, no ofrecieron solución alguna.

Al negarse a intervenir para proteger a los niños utilizados como rehenes por su progenitor alemán, el Gobierno de Alemania participa en la violación de los derechos constitucionales de esos niños y la infracción de los tratados internacionales ratificados.

El maltrato infantil practicado por los servicios sociales continúa; así que nuestra lucha proseguirá a lo largo del presente año en Durban, Bruselas, Nueva York y París.

Los padres que han participado en la huelga expresan su agradecimiento a la Dra. Karin Jaekel, al Sr. Matthias Bloch, a los padres alemanes, y a la Cruz Roja y la Policía de Berlín." 

 

 

"Los Estados Partes respetarán el derecho del niño que esté separado de uno o de ambos padres a mantener relaciones personales y contacto directo con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés superior del niño." (Convención sobre los Derechos del Niño, art. 9, párr. 3)

 

 

 

http://www.adiospapa.info