PLATOS ROTOS

Hace once años que Juan Luis Rubio no ve a sus hijos. Antonio Henar ostenta el triste record de haber dispuesto de la guardia y custodia de su hija durante una hora. La niña desapareció y hace tres años que no la puede ver. Josep Prat, incapaz de empezar y terminar el día sin estar con su hijo, necesitó una orden del juez para poder verlo a la puerta del colegio.

No son casos aislados ni extremos. En España, más de 9000 hombres luchan, desde las asociaciones de padres separados, para seguir siendo padres a tiempo completo o, en el peor de los casos, para poder reencontrarse con sus hijos.

A su situación personal, hay que añadir, en muchos casos, la ruina económica. El pago de las pensiones, reduce sus sueldos a menos de la mitad, impidiendo con ello que puedan rehacer su vida. Sin embargo, para la mayoría, el dinero es lo de menos. Denuncian que en el momento de la separación se produce un desequilibrio que les perjudica y que permite que sean objeto de abuso.

La información que reciben en los despachos de los abogados es, casi siempre, la misma. Les tocará pasar las pensiones y ver a los niños cada quince días en fines de semana alternos y la mitad de las vacaciones. En cambio la ley no establece, en ningún momento, que esa deba ser obligatoriamente la norma.

En el Juzgado número cinco de Málaga, uno de los más modernos del país, las cosas son muy distintas. El equipo de psicólogos que dirige su titular apuesta por que los menores no pierdan, en ningún momento, el contacto con el progenitor no custodio. Para evitar incumplimentos en el régimen de visitas, los casos más conflictivos son derivados al llamado Punto de Encuentro, un piso discreto en el centro de Málaga, atendido por psicólogas y trabajadores sociales voluntarias, que obliga a que padres y madres cumplan con su obligación de entregar y recoger al niño cuando les corresponde. Es una experiencia pionera en España creada por la Asociación Mujer Siglo XXI y el resultado está siendo todo un éxito.

En este juzgado, el problema económico que supone una separación, se intenta resolver con la creación de unas tablas que fijan las cantidades que se deben pasar por manutención de los hijos y partiendo de la base de que las pensiones compensatorias a los ex conyuges no deben ser vitalicias.

Soluciones y problemas de una situación que viven algunos hombres en España que, ante todo, quieren seguir siendo y ejerciendo de padres.

"PLATOS ROTOS" es un reportaje elaborado por Núria Gispert, con imagen de Luís Álvarez. Se emitió en "Línea 900" el pasado 14 de enero de 2001.

"Línea 900" es un programa dirigido por Rafael Robledo, con Maribel Sánchez-Maroto en la subdirección y Amalia León en la producción. El programa se elabora en el Centro de Producción de TVE-Catalunya en Sant Cugat del Vallès

 

http://www.rtve.es/tve/b/linea900/programas/14-1-01/semana.htm

 

Padres separados, padres desesperados
Texto: Ana Cano

“Solo veo a mi hija cuando sube o baja del autobús escolar. Cuando la niña me ve me saca la lengua. Me tiene miedo”. La paternidad, lejos de animar a José María García Bravo, enfermo de Trastorno por Angustia y obsesionado con la muerte, le complicó aún más la vida. Este riojano de 37 años se separó de su mujer en 1993, pocos meses antes de nacer su hija. Fijaron un convenio regulador normal, pero al mes la madre presentó una modificación de medidas alegando que estaba enfermo y que era incapaz de cuidar a la niña. Desde ese momento, José María está luchando para superar los obstáculos que le impiden estar con la pequeña. Ahora está a la espera de que la Audiencia ratifique el nuevo régimen de visitas que le aprobaron en mayo de 2000.

El caso de José María García Bravo es uno de tantos que llegan a la Asociación de Padres de Familia Separados (APFS). Sus miembros, 9.176 hombres en muchos casos desesperados, tienen algo en común: se sienten perjudicados en el momento de la separación “por la aplicación de unos cuantos artículos del Código Civil que datan del 7 de julio de 1981, que se han quedado obsoletos” y que les sitúan en un nivel de inferioridad con respecto a las mujeres, según cuenta el presidente de la APFS Nacional, Juan Luis Rubio.

Desde la asociación se trabaja para promover una nueva Ley de Separación y Divorcio que equipare los derechos y deberes de las dos partes de un matrimonio disuelto, tanto en el nivel económico como en el social, el jurídico, el fiscal y en lo referente a la custodia de los hijos. Es en este punto donde exigen un mayor cuidado ya que, según apunta Juan Luis Rubio, “el 64% de los miembros de la Asociación no pueden ver a sus hijos o tienen problemas graves para hacerlo”.

La custodia está estrechamente relacionada con la propiedad del domicilio conyugal y, según sostiene Juan Luis Rubio, “en muchas ocasiones se utiliza a los hijos como arma arrojadiza. El 96% de los hombres se queda sin hogar y tienen que vivir con sus padres o buscarse un piso de alquiler. Muchas veces lo único que cuida el fiscal es que se fije una pensión alimenticia, que como término medio equivale al 37% del sueldo del padre, descuidándose otros aspectos como el derecho a que estén juntos y a que se comuniquen. No entendemos por qué si un hombre no paga la pensión va a la cárcel, pero si una madre te impide que veas a tus hijos no pasa absolutamente nada”.

Vivir en un juzgado
Esto le ha sucedido a Antonio Henar que no ve a su hija desde hace más de dos años. Ni siquiera está seguro de que la niña se encuentre en Zaragoza. “Estuve siete años luchando para conseguir la custodia. En un año, denuncié a su madre en 60 ocasiones por incumplimiento del régimen de visitas y por fin, el 1 de julio de 1998, el juez me concedió la custodia. La sentencia se hizo efectiva el 15 de enero de 1999 y sólo duró una hora”.

Antonio comió ese día con su hija y la llevó de nuevo al colegio. Ya no volvió a verla. “El juez no hizo absolutamente nada. A la semana, la madre me denunció en el juzgado de familia con un parte médico manipulado de un ginecólogo de urgencia”. Por medidas cautelares, el juez le devolvió la custodia a la madre. Al poco, esta aportó unos informes psicosociales en los que se reflejaba que la niña no quería ver a Antonio. La madre obtuvo la custodia provisional durante ocho meses. Más tarde consiguió otros seis. “En septiembre se cumplieron los provisionales y todavía estoy esperando a que el juzgado conteste. Los padres separados y divorciados tenemos unos deberes pero no unos derechos. Sobre todo lo que debería estar claro es que los hijos no son propiedad de nadie”.

El marido de Teresa está divorciado y tiene muchos problemas por el pago de la pensión a su ex mujer. “Ella está en casa sin trabajar mientras que yo, que también soy divorciada, me tuve que buscar la vida. El juez sentenció que mi esposo tenía que pagarle 85.000 pesetas de pensión. Nosotros no podíamos pagar esa cantidad y le pasábamos 50.000, pero aún así, desde hace cuatro años, mi marido tiene que pasar 36 horas en la cárcel los fines de semana”.

Teresa y su marido han vivido siete años de juicios y, por fin, han conseguido que el juez les rebaje la pensión a 55.000 pesetas. “Queríamos una cantidad razonable que pudiéramos pagar, pero ahora ella nos ha denunciado por todos los atrasos que le debemos. Y yo me planteo: si ella verdaderamente no tiene para comer, que por eso se supone que nos pide dinero, ¿Por qué no se ha muerto de hambre? ¿qué mi marido esté en la cárcel le da de comer?”.

Hombres maltratados
Otra de las demandas de la APFS es la desaparición del Instituto de la Mujer y la creación del Instituto de la Familia que contenga una dirección general del niño, otra de la mujer y otra del hombre. “Por ejemplo, en España no existe ningún centro de acogida para hombres maltratados, y hay muchos. En nuestra asociación, el 4% de los miembros han recibido maltratos físicos y el 66%, psicológicos”, apunta Juan Luis Rubio. “Las comisarías de policía nos los mandan a la Asociación porque no saben qué hacer con ellos. No pueden aplicar ninguna ley en su defensa, algo ilógico porque se supone que las leyes son asexuales. Hemos tenido el caso de un hombre que ha permanecido 19 días en la UVI. Y a muchos padres les hemos tenido que acompañar al Juzgado de Guardia para que les pusiesen protección policial para ver a sus hijos”, prosigue el presidente de la APFS Nacional.

Es el caso de Juan José Valero, que vive a miles de kilómetros de distancia de su hijo de siete años. Cuando el pequeño era un bebé, su ex esposa decidió, de forma unilateral e inesperada, trasladarse de Zaragoza a Tenerife. “Antes de embarcar presentó una denuncia por malos tratos. Gané el juicio por falta de pruebas... más tarde comprendí que era una estrategia, en primer lugar, para ganar tiempo y que no la denunciara por abandono de hogar, y después, para que saliera la sentencia de separación”.

A Juan José nunca le permitían ver a su hijo, ni con ordenes firmadas por el juez. “La familia de mi ex mujer me insultaba y me pegaba. Les denuncié por malos tratos. Empecé a tener problemas de salud, perdí 35 kilos y me quedé calvo. Intenté suicidarme en tres ocasiones”. Juan José conoció a su hijo cuando tenía tres años y medio. El juez le tuvo que poner escolta policial para poder ver al pequeño. “El verano pasado fue el primero que estuve con el niño. A penas tenía violencia física contra mí, verbal aún tenía un poco. Estas navidades ha estado más calmado”.

“Desde la Asociación también luchamos por cambiar la conciencia social. Queremos que se reconozca que el hombre es capaz de cuidar y educar a sus hijos, y creemos necesario que se haga un seguimiento para vigilar si verdaderamente los hijos están atendidos”, señala Juan Luis Rubio. La ex mujer de Luis César Villa Calvo, de Palencia, tiene a sus espaldas una sentencia por maltratar a su hija mayor y otra por posesión y consumo de cocaína. Igualmente, sometía al padre de sus dos hijas a maltratos físicos y psicológicos. Aún así, el juez no le ha retirado la custodia de las niñas.

“Mi ex mujer pegó a mi hija con una barra de hierro porque la niña le despertó, pero la Junta no me concedió la custodia, vio más lógico ingresarlas durante cuatro meses en un centro. Estoy arruinado y vivo con en casa de mi madre porque en la separación me quitaron el piso y tuve que pagar 4 millones de pesetas para recuperar las escrituras de la casa de mi madre”. La ex mujer de Luis César admitió en el juicio que el que se ocupaba de la casa y de las niñas era él. “Yo me encargaba de las niñas, compraba, hacía la comida y trabajaba en dos sitios diferentes. Mi hija mayor quiere venir a vivir conmigo porque ya ha visto muchas cosas. Pero lo triste no es que las haya visto, es que las sigue viendo”.

Pensiones temporales
Otras conquistas que quiere alcanzar la APFS son realizar la liquidación de los bienes gananciales en el momento del divorcio y sustituir las pensiones vitalicias por pensiones temporales de dos años como máximo. “Con las pensiones el estado nos pide que hagamos un esfuerzo mayor que el que hace él. Las pensiones compensatorias que se fijan rondan el 40% de los sueldos. Lo ideal sería que se repartieran los bienes en el momento de la separación y que cada uno rehaga su vida y trabaje”, comenta Juan Luis Rubio. En el caso de las mujeres de edad que se han dedicado toda su vida al hogar, “nosotros consideramos que es el gobierno el que tiene que hacerse cargo de sus carencias”, concluye.

“Para algunas personas el matrimonio es un chollo”, cuenta Tomás Bragado. Su matrimonio duró 33 meses y no tuvieron hijos. Su ex esposa tenía 27 años, era puericultora y el juez le fijó una pensión. “Dejé de trabajar y me descontaban 45.000 pesetas del paro a pesar de que ella estaba trabajando. No contentos con eso, el juez le hacía acreedora a los bienes raíces míos, es decir, a lo que yo heredase en un futuro”. Tomás es hijo único y, junto a sus padres, barajó la posibilidad de vender todo y marcharse al extranjero. “Mi padre había estado trabajando en Alemania y, según este juez, todo lo que había conseguido en su vida iba a ser para ella”, asegura Tomás. Durante meses adeudó la pensión a su esposa y pidió el divorcio. “Por suerte, mi divorcio cayó en un juzgado nuevo y le retiraron la pensión”.

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